Aprovechemos la llegada de más IED

Foto: Especial

Pymes serán más competitivas si se unen a proveedores de grandes compañías extranjeras

El presidente Enrique Peña Nieto anunció con mucha certeza que el 2013 será un año histórico para México respecto al monto que alcanzará la Inversión Extranjera Directa (IED).

Si bien este rubro no ha crecido a pasos agigantados en los últimos dos años a nivel mundial, luego de que la Conferencia de las Naciones Unidas Sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD, por sus siglas en inglés) informara que en 2012 dicho rubro cayó 18%,se estima que las economías en desarrollo serán las que sigan captando la atención y el interés para recibir nuevos recursos del extranjero.

La aseveración del Presidente Peña Nieto puede estar basada, no sólo en las proyecciones que están planeando una serie de compañías trasnacionales para tierras aztecas, sino en el hecho de que América Latina y el Caribe se han convertido en favoritas para los inversionistas.

En el norte de México, se observó el reciente caso de la ampliación de la Planta LEGO con una inversión de 125 millones de dólares, que según la firma, generará 1,000 empleos directos y 300 indirectos. También, en Nuevo León, se abrirá una nueva planta de galletas de Mondelēz, con una inyección de 600 millones de dólares que se prevé genere 1,200 empleos formales.

De acuerdo al Gobierno federal, México es el séptimo destino prioritario para la inversión en el mundo, luego de que en el primer trimestre del año se registraron unos 5,000 millones de dólares de IED.

Si bien la Presidencia prometió implantar una serie de acciones para seguir fomentando la llegada de nuevos capitales del extranjero, una que me parece importante resaltar es la relativa a la promoción de proyectos de inversión con base en las vocaciones regionales y los sectores estratégicos.

Apoyar a los estados y regiones en lo que mejor saben hacer, no sólo permitirá la generación de mayores empleos destinados a personas que están muy familiarizadas con los sectores de su lugar de origen, sino que fomentará un mayor arraigo y estabilidad para la población.

La llegada de IED también es un importante componente para aumentar el PIB per cápita. También es un excelente detonador de innovación y desarrollo tecnológico, ya que muchas de las compañías que llegan suelen traer consigo procesos únicos o modernos que permiten actualizar la mano de obra.

Otro beneficio más es el incremento que se observa en la competitividad – en el país a que llegan y en otras regiones cercanas a éste – mostrando altos estándares de calidad en la producción y por ende, en el producto final.

Finalmente, la IED debe servir para que cientos de dueños de micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) puedan encontrar en estas inversiones la posibilidad de desarrollarse como proveedores de grandes compañías.

El captar a estas empresas como clientes significa tener la oportunidad de mejorar procesos, modernizar la forma de operar en las distintas áreas, replicar tecnología e innovaciones y evidentemente, encontrar un escenario ideal para aumentar su competitividad.

Así que estos grandes augurios por parte del gobierno federal, de posibles nuevos niveles históricos en IED en México, deben ligarse de manera rápida y estratégica a las acciones que hoy se están planteando para impulsar a las pymes y a los sectores o regiones del país con mayor potencial de crecimiento.

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CRÉDITO: 
Carmen Castellanos