Microcerveceros piden evitar monopolios

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Este lunes vence el plazo para que la CFC se pronuncie respecto a las demandas de este sector

Este lunes vence el plazo para que la Comisión Federal de Competencia (CFC) se pronuncie al respecto de las demandas interpuestas en 2010 por la firma inglesa SAB Miller y los microcerveceros artesanales mexicanos Primus y Minerva (coadyuvantes en 2011) - efectuadas de forma independiente-, en contra de Grupo Modelo y Cervecería Cuauhtémoc Moctezuma-Heineken por presuntas prácticas monopólicas.

Y es que de acuerdo con la Asociación Cervecera de la República Mexicana (Acermex) "95% de los establecimientos en México tiene convenio de exclusividad con alguna de esas grandes cervecerías (...); de cada 20 restaurantes en la república, solamente uno nos permite vender nuestro producto, aun cuando hay al menos 10 con la inquietud de comercializarlo...", comentó en entrevista Jaime Andreu Galván, director comercial de Cervecería Primus y vocero de la Acermex.

Evidentemente, los demandantes tienen sus ejes focales en diferentes ámbitos, pues mientras la empresa con sede en Londres se constituye como una de las cervecerías con mayor volumen de producción en planeta y con aspiraciones a competir por el mercado mexicano total, los fabricantes artesanales dirigen su atención al consumo en restaurantes y bares (on premise), "a los cuales esos grandes monstruos cerveceros les ofrecen algún beneficio con tal de que no permitan el acceso a nuevos agentes o desplazarlos si ya están adentro", agregó uno de los representantes del movimiento Por la Cerveza Libre.

Esto forma parte de las 53 pruebas que Minerva (aproximadamente 32) y Primus (el resto) aportaron, las cuales contienen además referencias a la entrega de sillas, lonas, toldos, mobiliario y dinero, prácticas que se visualizan en Baja California, Ciudad de México, Guadalajara, el Bajío, etc, y que violan los artículos 9 y 10 de la Ley Federal de Competencia.

El proceso iniciado por la CFC ha demorado prácticamente tres años, lo cual ha golpeado a algunos actores la industria artesanal. "Nos ha impactado negativamente a todos; yo tengo el conocimiento de dos cervecerías: San Ángel y Corralejo, que murieron esperando que esta investigación llegara a buen término", añadió Andreu Galván.

Pero lo que suceda la semana entrante puede suponer un parteaguas para los productores artesanales de la bebida tradicional, ya que podrían amplificar su penetración en el mercado. "La Comisión sólo puede pronunciarse en dos sentidos: que sí existen las prácticas monopólicas o la otra opción, que vemos remota, decir que no existen estas prácticas en México, lo cual pondría en duda la credibilidad del proceso", indicó el directivo de la creadora de Tempus.

Ahora bien, la resolución favorable no significa el castigo inmediato a los inculpados, sino el comienzo de un procedimiento judicial que finque plenamente las responsabilidades. "Ahora, la Comisión podría llamarnos para negociar algo extrajudicial, realizando un pacto que beneficie al consumidor", agregó.

De terminar estas conductas, según estimaciones de la Acermex, aunque sea de forma paulatina, en tres años la industria microcervecera podría representar 3 o 4% del valor del mercado mexicano, cuyas ventas anuales oscilan los 60 millones de hectolitros; y en una década, observar el surgimiento de 300% más microproductores.

Además se reforzaría la identidad de la cerveza 100% mexicana, toda vez que Modelo y Cuauhtémoc Moctezuma han sido adquiridas por la belga Anheuser-Busch InBev (mitad del grupo) y la holandesa Heineken, respectivamente.

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CRÉDITO: 
Didier Cedillo