Desarrolla tu espíritu emprendedor

Foto: Cortesía

Incubamap te orienta para materializar tus ideas

Tomar la iniciativa de emprender un negocio puede resultar difícil al analizarse todas las acciones necesarias para lograrlo, ejemplo de ello es la inversión en capacitación para conocer la manera correcta de administrar un negocio, la búsqueda de proveedores o el desembolso para la renta y adecuación de un local.

Sin embargo, en el país existen más de 300 incubadoras reconocidas oficialmente por la Secretaría de Economía (SE) que ayudan a desarrollar proyecto de negocio a través de cursos multidisciplinarios de cultura empresarial, competencias laborales, ventas, contabilidad y aspectos legales.

Una de ellas es el Instituto Nacional de Madres Profesionistas (Inamap), que surgió en septiembre de 2010 con el objetivo de apoyar el desarrollo de proyectos innovadores y sustentables creados por mujeres.

“Desde que creamos la incubadora, hemos apoyado al desarrollo de 50 proyectos, cada uno de los cuales ha generado entre tres y cuatro empleos. El periodo de incubación va desde tres a 15 meses dependiendo del tipo de microempresa que se crea y los únicos requisitos para ser apoyados es ser una mujer mayor de 18 años con el deseo de autoemplearse a través de la creación de una empresa”, explicó Lorena Rubio, presidenta del Inamap.

Beneficiaria de la incubación

Una de las beneficiadas de éstos apoyos es Livia Ulloa, quien decidió acercarse al Inamap para que la orientaran sobre cómo abrir un negocio en dónde vender productos artesanales como quesos hechos a mano y artesanías de barro, además de miel y café como una manera de hacer más productivo el tiempo que antes invertía en sus hijos.

“Mis hijos ya están grandes y para no estar encima de ellos y darles su espacio, tome la decisión de abrir mi un negocio al que llamaré La Bodeguita, por lo que me acerqué al Instituto, en dónde me han capacitado para desarrollar el proyecto formal de mi negocio. Me han dado las herramientas necesarias para aprovechar cada uno de recursos económicos que tengo”, dijo la emprendedora.

Livia espera que, una vez consolidado su proyecto y luego de estar mejor preparada para la administración de un negocio, alguna institución pública o privada le otorgue un financiamiento para comenzar a desarrollar su empresa en la que planea emplear a tres personas, “mientras tanto continuare vendiendo mis productos entre la gente que me conoce y con quienes me recomiendan”, concluyó

CRÉDITO: 
Fabiola Naranjo, El Economista