Destinemos más recursos al Fondo Pyme

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Es momento para solicitar al Congreso un aumento de 2,000 millones

Ante el inminente cambio de gobierno, seguramente ambos equipos, el entrante y el saliente, deben estar trabajando a todo vapor en lo que será la definición del presupuesto para el 2013. Aunque es previsible que el margen de maniobra sea muy reducido y que lo que se busque fundamentalmente en la transición sea no dejar descobijado ningún programa, sería ideal que con ese ligero margen pudieran fortalecerse aunque sea unos pocos de los que son cruciales para la economía.

Uno de ellos es, sin lugar a dudas, el Fondo Pyme. Tal vez ningún otro programa del gobierno federal tenga una justificación tan contundente y transparente como la tiene la política de apoyo a las micro, pequeñas y medianas empresas. Esto se debe a que sólo las mipymes pueden vanagloriarse de constituir 99.81% del universo total de empresas del país. Es difícil encontrar otro programa gubernamental cuyo número de potenciales beneficiarios represente un porcentaje tan alto del universo apoyable.

Como las mipymes generan 73.8% del empleo nacional, pero desafortunadamente sólo 35.57% de la producción de bienes y servicios del país, entonces, claramente son sujetos de apoyo, pues lo ideal sería que produjeran un porcentaje mucho mayor de bienes y servicios, en concordancia con el alto nivel de empleo que manejan. De lograrse, el incremento en productividad sería notable, pues aun cuando el aumento en la producción nacional no representara un cambio significativo en el nivel de empleo total, de todas formas se estaría logrando un incremento notable en la productividad del país al lograr producir más con los mismos empleados.

Por ello, apostarle a las mipymes es una apuesta segura. En este contexto y sabiendo que las mipymes son las empresas verdaderamente mexicanas, en donde radica el talento original de nuestra gente, ésas que nunca se retirarán del país, no importando si la economía pasa por un mal momento o cualquiera que sea el problema que enfrenten, nuestras autoridades deberían canalizar mayores recursos a su crecimiento y consolidación.

Estamos en un momento ideal para que tanto el gobierno saliente como el entrante se pongan de acuerdo para solicitar al Congreso la autorización de un presupuesto mayor que el aprobado para las mipymes el año pasado, el cual fue cercano a los 7,000 millones de pesos. Un incremento de 2,000 millones de pesos sería, sin lugar a dudas, un magnífico logro para este segmento tan importante de la economía nacional.

No debemos olvidar tampoco ni un momento que tan importantes son las mipymes como lo son los emprendedores y, en ese sentido, es necesario que la política de apoyo a las mipymes en nuestro país incluya también a estos últimos.

En realidad, la apuesta más grande en la mayoría de las economías de mayor éxito a nivel mundial está en los emprendedores, pues no es mucho lo que se puede hacer por una empresa que desde sus inicios careció de capacidad de innovación y crecimiento, pero por una que apenas va a nacer todo puede hacerse. Canalicemos, entonces, cada vez mayores esfuerzos hacia los emprendedores.

CRÉDITO: 
Alejandro González