Franquicias sociales, negocio sin lucro

Archivo/Eleconomista.mx

En México existen 30 conceptos que ayudan a grupos vulnerables

A pesar de que a nivel mundial representan un reducido porcentaje de las marcas, las franquicias sociales, están creciendo en México, debido a que son modelos probados para resolver problemáticas sociales y cada vez son más conocidos entre la comunidad empresarial, detallan especialistas.

En el mundo hay alrededor de 50,000 marcas franquiciables, sin tener un número exacto, puesto que no todas se registran en alguna asociación, según el dato de la Cámara Venezolana de Franquicias. De este total, alrededor de 5% de los conceptos son franquicias sociales.

El presidente de la Asociación Méxicana de Franqucias (AMF), Diego Elizarrarás, las describió como franquicias que están diseñadas para resolver problemáticas sociales como la falta de empleo, el desarrollo de vivienda, atender a las personas con enfermedades crónicas o terminales, para el cuidado del medio ambiente, así como, para dar atención a grupos vulnerables, personas con discapacidad o en extrema pobreza, entre otros fines.

“Generalmente son Organizaciones No Gubernamentales (ONGs), o Instituciones de Asistencia Privada (IAPs), que han tenido resultados exitosos en la atención de problemáticas, y que deciden estandarizar sus operaciones, ante una necesidad de crecimiento, que no tienen fin de lucro, y la mayoría no son autosustentables”, explicó Ferenz Feher, director de la consultora de franquicias Feher & Feher.

En México existen alrededor de 30 conceptos de este estilo, entre los que se encuentran la Fundación Rafa Marquez, que promueve el desarrollo integral de los niños con escasos recursos; Casa luz, unidades médicas en zonas con pobreza; Adopta Un Amigo, que brinda servicios tutórales que apoya el estudio de los jóvenes.

Otros ejemplos podrían ser: Kadimia y Unidos Somos Más, que apoyan a personas con discapacidad; Comparte, quien atiende a adultos mayores, La casita de San Ángel, que brinda cuidados a adultos con daño neurológico; y Échale a tu casa, que lleva vivienda a las comunidades marginales.
Feher reconoció que en México, el tema no ha madurado del todo, pues es una industria de franquicias relativamente nueva, tiene alrededor de 20 años, y en la cual el dinamismo ha estado en los últimos siete, por lo cual el concepto no es tan conocido en los círculos empresariales.

“La cuestión es que en el país la cultura de las franquicias es nueva, y siempre se asocia entre los empresarios como un medio para generar rentabilidad, incrementar utilidades, pero la naturaleza de las franquicias sociales no es ésta, sino lograr resolver las problemáticas. Aunque hay algunos modelos que sí son autosustentables, la utilidad que se obtiene se reinvierte para el logro de su meta social”, detalló el especialista.

Con potencial global

A nivel internacional países como Estados Unidos, algunos de Europa, y sobre todo en Asía, en comunidades de la India, Tailandia y Malasia, están a la vanguardia en la generación de conceptos de impacto social, destacó Alfonso Riera, director de la Cámara Venezolana de Franquicias.

“Esto se debe a que comparten ciertas características, pues son naciones que tienen una gran disparidad del ingreso, altos índices de pobreza y marginación, ahí se generan problemáticas que los gobiernos no pueden llegar a cubrir, y donde se tiene una educación social desarrollada”, destacó Riera.

Además, subrayó que en Latinoamérica, Venezuela y Brasil, son quienes están más adelantados en la materia, pues solamente en el primer país, existen alrededor de 25 conceptos franquiciables con estas características.

Agregó que las franquicias sociales seguirán creciendo en los países latinoamericanos debido a las problemáticas de exclusión y disparidad del ingreso que existen.

CRÉDITO: 
Alberto Moreno

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.