Microcerveceros cambian visión de gigantes

Foto EE: Natalia Gaia

La cerveza artesanal mantiene su auge en México y disfruta de gran aceptación en el mercado, al cual están “premiumizando”, a pesar de que el consumidor mexicano está lejos de ser un experto conocedor de este producto, sostiene Jaime Andreu, director comercial de la Cervecería Primus.

En la industria cervecera nacional la competencia es dura. Las grandes y pequeñas empresas suelen estar enfrascadas en una rivalidad desigual. Mientras que las primeras conservan una cuota de mercado de 97%, las segundas se reparten el 3% restante. Sin embargo, desde hace una década, las mipymes cerveceras reportan crecimientos de 50% o más.

Y el potencial aún es mayor, pero para ello se requiere “emparejar la cancha”, de ahí que ocho de los 35 microcerveceros que hay en el país se hayan sumado a la asociación Cerveceros de México, que dirige Edgar Guillaumin.

Lee también: Festival cervecero, plataforma para mipymes

“Reconocemos que todos somos competencia, pero estamos trabajando juntos por el bien de México y de la industria cervecera”, expone el director general de la asociación, que surgió a finales de marzo.

La unión de grandes y pequeños cerveceros es un parteaguas, puntualiza Guillumin. Asegura que la industria se reestructuró y la inclusión de microcerveceros permitirá trabajar a mediano y largo plazo por el bien del sector. “El cambio fue drástico, hubo ajustes en el consejo de la cámara y se asignaron asientos a los microcerveceros; sus ideas y opiniones son aportaciones valiosas”.

Infografia

Pymes, principales beneficiadas

Primus, Beer Lounge, Revolución, Jack, La Bru, Calavera, Pública Condesa, La Legendaría, Ramamuri, Cosaco y Minerva, son sólo algunas de las marcas a las que se está acostumbrando el consumidor mexicano.

Pero apenas una cuarta parte de las cerveceras artesanales forman parte de Cerveceros de México, que incluye a titanes como Grupo Modelo y Heineken y las cuales se reparten el mercado, según Euromonitor, con 57% y 41%, respectivamente. Con éstos, los microcerveceros tienen un asunto pendiente: los contratos de exclusividad para incitar la competencia, prácticas que la Comisión Federal de Competencia ordenó frenar en julio del 2013.

Guillaumin subraya sin embargo que organismo es un espacio neutral, donde los temas comerciales, de precios y marcas se dejarán de lado y aclara que las mipymes cerveceras que se integren a la Asociación tendrán que haber pasado por un proceso de maduración y consolidación, y tienen que ser capaces de atender la demanda de producción del mercado mexicano y, en dado caso el mercado internacional.

Jaime Andreu hace hincapié en las ventajas de contar con Cerveceros de México: “El mercado se está abriendo y diversificando, es sólo cuestión de adaptarse… esto sin duda representa una gran oportunidad para las microcerveceras del país”.

Uno de los temas que tiene la asociación es el de la exportación, que podría arrancar en el primer trimestre del 2015 con Estados Unidos como primer destino. Para ello trabajan con ProMéxico y el Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext), en el rubro del financiamiento.

“La gran ventaja que tenemos al ser el primer exportador de cerveza a nivel mundial es que la bebida nacional ya es reconocida, por lo que el único riesgo que correrían los consumidores foráneos es probar algo distinguido dentro de lo que ya es bueno”, dijo Jaime Andreu.

[email protected]

apr

CRÉDITO: 
Zyanya López / El Empresario