Pymes agrícolas sin protección en México

Archivo/Eleconomista.mx

Productores sólo acceden a 5.6% de los apoyos gubernamentales: FAO

Las expectativas del gobierno federal anticipan este año una producción agropecuaria 3.1% superior a la del 2012; sin embargo, los beneficios económicos derivados de una mayor cosecha nacional no pasan por 90% de los productores agropecuarios, quienes acceden sólo a 10% de los ingresos que generan las cadenas productivas, informó el director general de Financiera Rural, Carlos Treviño Medina.

El problema es prioritario en la agenda nacional, sobre todo al considerar que los pequeños y medianos productores desempeñan un papel crucial en la búsqueda de aumentar la productividad del país y también son parte estratégica en la meta de avanzar en materia de seguridad alimentaria, afirmó Treviño.

Por ello, es fundamental que las pequeñas y medianas empresas (pymes) agropecuarias participen en más eslabones de la cadena productiva para incrementar sus ingresos y revertir la desigualdad del campo nacional. El objetivo es hacer más productivos incluso a los productores de subsistencia; y las políticas públicas son determinantes para aumentar la productividad del sector.

Por ello, un punto crítico de las políticas públicas debe centrarse en atender a los pequeños productores manteniendo los apoyos a los agricultores de subsistencia, consideró el secretario del Sistema de Información de Mercados Agrícolas del G-20, Abdolreza Abbassian.

La ruta de la seguridad alimentaria debe iniciar con el rescate del eslabón más débil de la cadena productiva.

Urge atender a los pequeños productores

La representación de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en México hace una estratificación de las pymes rurales mexicanas que es fundamental para entender la desigualdad existente en el sector rural nacional y atender su impacto en la productividad del campo y mar mexicanos.

Los pequeños productores, que son 73% del total, acceden a 5.6% de los apoyos gubernamentales; del otro lado de la balanza se encuentran los grandes empresarios del sector, que suman 0.3% del total, y obtienen 67.4% de los apoyos federales.

La productividad evidentemente no responde a los recursos que anualmente se destinan al sector primario en el país. Nuria Urquía, representante de la FAO en México, afirmó que el país se ubica entre las naciones latinoamericanas menos productivas en la materia.

“Los datos muestran que la productividad agrícola, comparada con la productividad total del país, no supera 24%; y esto representa un problema que se da no por falta de recursos, sino por su destino. Hay mucho gasto en apoyos que no están focalizados y necesitaríamos políticas públicas más focalizadas hacia los problemas que existen”.

El director general del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), Víctor Villalobos Arámbula, coincidió en la necesidad de establecer políticas públicas encaminadas a mejorar la calidad de vida de los pequeños productores, y alertó sobre una consecuencia social que genera la baja productividad de la actividad agropecuaria: la migración de los habitantes del campo mexicano.

“No es una situación que impere sólo en México, pero actualmente la agricultura está expulsando a la gente por las diferencias en calidad de vida que ofrecen el campo y las ciudades. Necesitamos políticas públicas que nos ayuden a retener en el campo a los jóvenes y a las cabezas de familia”.

El Director de Financiera Rural trazó la ruta del financiamiento para fortalecer el arraigo de la Población Económicamente Activa en las comunidades rurales. Consideró que abrir la llave del financiamiento permitirá a las pymes del campo acceder a la tecnología y propiciar, así, su capitalización y crecimiento en forma sostenida.

El pesa como política pública

De acuerdo con Nuria Urquía, la propuesta de la FAO es desarrollar un programa de atención a productores de subsistencia con enfoque productivo.

Al respecto, el organismo internacional sugiere elevar a nivel de política pública el Proyecto Estratégico de Seguridad Alimentaria (PESA), que opera en el país desde el 2006 y que promueve el desarrollo de proyectos productivos en comunidades rurales de alta y muy alta marginación.

Este año, el PESA tiene asignado un presupuesto de 3,000 millones de pesos que ejercerá en 20 estados de la República. El objetivo es desarrollar 200,000 microproyectos productivos en beneficio del mismo número de familias, además de obras de captación de agua.

Ante la necesidad de capitalizar a los pequeños productores y facilitar su acceso a más eslabones de la cadena productiva, el Director de Financiera Rural dijo: “El reto es el acceso a los recursos; la Secretaría de Hacienda, el FIRA, la Sagarpa y nosotros, desde la Financiera Rural, estamos construyendo fondos de garantía que permitan a los pequeños productores lograr este objetivo”.

De acuerdo con información de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), uno de cada cuatro mexicanos vive en zonas rurales y 14% de la Población Económicamente Activa se dedica a actividades agrícolas,
pecuarias y pesqueras
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Atender la problemática que enfrentan las pymes agropecuarias será, de acuerdo con los expertos, un factor de peso que permitirá avanzar en materia de seguridad alimentaria.

alberto.romero@eleconomista.mx

CRÉDITO: 
Alberto Romero, El Economista

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