Para cuando tengas problemas de efectivo

En épocas de “vacas flacas” las empresas tienen dificultades para el manejo de su flujo de caja debido a que sus clientes compran menos o pagan más tarde; mientras, los trabajadores siguen cobrando sus salarios en tiempo, el gobierno cobra sus impuestos puntualmente, así como la compañía de luz, la del servicio telefónico, el agua, la vigilancia; todos esperan que se les pague a tiempo.

Como empresarios empezamos a ver por dónde le recortamos al gasto, a quién le retrasamos los pagos, cómo sacamos el inventario que tenemos en almacén. Empezamos a pensar en los descuentos y en lo que puede, de nuestros productos, pasarse de moda o hacerse obsoleto.

Vemos maquinaria que está sin usarse y materias primas sin procesarse, que en algunos casos pueden echarse a perder.

Por otro lado, hay refacciones que no hemos podido comprar; nos hace falta equipo de reparto, queremos adquirir software para controlar costos y optimizar procesos de fabricación o mejorar la atención a clientes.

¿Cómo romper ese círculo vicioso?

En México desde hace algunos años se han establecido empresas que se definen a si mismas como “redes de intercambio” o de intercambio multilateral, por medio de las cuales las empresas o las personas físicas pueden intercambiar bienes o servicios. No hay dinero de por medio.

El modo más antiguo de la historia de la humanidad es lo que se conoce como “trueque” y aunque nuestra percepción es que es un método primitivo de comercio, superado con la invención del dinero dado que antes de que la moneda existiera, la determinación de los precios equivalentes entre un bien y otro era difícil de determinar y a la vez no siempre lo que un individuo quería intercambiar, era necesario para el otro que tenía lo que el primero necesitaba.

Paradójicamente, en épocas donde el dinero es caro y escaso, este ha probado ser un excelente medio para darle movimiento a inventario “amulado” u obsoleto, a excedentes, a saldos, está sirviendo para emplear capacidad ociosa y hasta para participar en mercados donde las empresas no están participando.

Dice Rosa Saed, Directora de Operaciones de TRADEX, que en su experiencia, no debes usar mas allá del 15% de tu capacidad ociosa, ya que vas a colocarte en una situación en la que no vas a disponer de efectivo para, por ejemplo, pagar la nómina.

Desde otro punto de vista, al intercambiar bienes y servicios liberas parte de tu flujo de efectivo para otras cosas.

El intercambio de bienes no es nuevo y quién en estas épocas no encuentra manera de dar salida a sus inventarios, debería probar esta alternativa.

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CRÉDITO: 
Raúl R. Legaspi