Falta de planeación y recursos financieros limitan emprendimiento

El 34% de los emprendedores fracasa por falta de conocimiento en el mercado. Foto: Especial

Para emprender no solo se requiere pasión, también planeación y recursos financieros, la falta de estos provoca que los jóvenes emprendedores estanquen sus ideas innovadoras y por ende incremente el riesgo de fracaso.

De acuerdo con datos de la Radiografía del Emprendedor de la Asociación Mexicana de Emprendedores (Asem), 32% de los negocios fracasan por una mala administración del negocio y 22% por problemas para conseguir financiamiento.

Guadalupe Sánchez Vélez, docente de la Escuela de Administración y Negocios de CETYS en Tijuana, precisa que aunque los emprendedores tengan buenas ideas muchas veces no logran subsistir porque la inversión no se recupera rápidamente, falta planeación de los ingresos y proyecciones de ventas realistas, porque suelen ser muy optimistas.

“En el caso de los jóvenes es común que en sus negocios no contemplan una relación de gastos y costos”, declara la catedrática.

Aunque no existe una fórmula completamente efectiva, es importante que el emprendedor tenga en claro su objetivo y trabaje con pasión, asumiendo los costos en un principio y buscando capital semilla a través de organismos financieros, incluso de forma internacional y competencias que permitan la presentación de sus ideas con posibles inversionistas.

“En México, las personas están dispuestas a emprender es porque quieren ser sus propios jefes, quieren independizarse o viven una situación complicada. Pero esto no es suficiente para pensar en éxito, puede que solo busque subsistencia. Un emprendedor se caracteriza en que está dispuesto a correr riesgos. Es alguien motivado a lo que hace, tiene una meta que le apasiona y por lo que le gusta desarrollarse”, comparte Sánchez.

La Asem también refiere que 34% de los emprendedores fracasa por falta de conocimiento en el mercado y 11% por no tener los conocimientos técnicos suficientes. Al respecto, a nivel mundial los jóvenes creen que la tecnología es fundamental para la creación de negocios y la comunicación, así como ser un medio de conexión con clientes potenciales, instituciones financieras, centros de capacitación y un facilitador para obtener financiamiento.

“La conceptualización del joven emprendedor en algunos casos se asocia con alguien que está dispuesto a iniciar un nuevo negocio, pero ya tenemos estudios más específicos que muestran que para ser emprendedor no es suficiente querer emprender y tener negocio, sino tener causas detrás de ello, prospectar y visualizar alcance”, señaló.

CRÉDITO: 
Elizabeth Meza Rodríguez / El Empresario