Prohibir venta de comida chatarra en Oaxaca impactará en la economía de 78,000 tienditas

Foto: Especial

Para Alejandro Ramírez, dueño de una tienda de abarrotes en el Estado de México, sus mejores clientes son los niños, ellos son los que mantienen el negocio y señala que si se prohibiera en su entidad la compra de comida chatarra a menores de edad, tendría que cerrar el negocio, pues las ventas no serían redituables.

Luego de la aprobación del Congreso de Oaxaca a la iniciativa de la diputada Magaly López Domínguez, de prohibir la venta de bebidas azucaradas y alimentos chatarra a menores de edad, diversas cámaras han alzado la voz y señalado que la iniciativa impactará en la economía de los negocios, principalmente en las tienditas de abarrotes.

“Esta medida colapsará a muchos de los 78,000 pequeños comercios que se encuentran en Oaxaca, provocando pérdida de empleos, más cierres de negocios y desesperanza en las familias que viven de esto”, precisó Cuauhtémoc Rivera, presidente de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC).

La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) y la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra), así como la Concanaco Oaxaca también se pronunciaron y advirtieron que la iniciativa más allá, “al limitar la venta de productos como chocolate oaxaqueño, granolas, yogures, entre otros en cualquier tiendita, restaurante, taquería o supermercado.

Adicionalmente, la prohibición tendría un impacto directo en la economía regional, en particular a los pequeños y medianos productores de productos tradicionales como el cacao y chocolate, íconos de la entidad, que actualmente se encuentran en riesgo por la baja producción de la semilla y la carga fiscal que se le ha impuesto en tiempos recientes, mermando así los ingresos de miles familias.

“Condición que no solo no resolverá el problema de sobre peso y obesidad, sino que incentivará el mercado informal e impactará negativamente en las familias de oaxaqueños que dependen de su venta, distribución y comercialización”, señalaron en un comunicado.

La industria precisó está a favor de la salud y bienestar de los oaxaqueños y crear soluciones para un problema tan complejo como el sobrepeso y la obesidad y están abiertos a un dialogo para buscar “soluciones integrales que no afecte la economía regional y de las familias mexicanas. Lamentamos que no hubo oportunidad ni discusión de establecer mesas de trabajo con el Congreso del Estado”.

Oaxaca se encuentra en una crisis económica profunda, la cual afectará principalmente a los pequeños comercios. Tan sólo a nivel nacional, se estima que derivado de esta situación, ya han cerrado más de 70,000 tiendas de abarrotes.

“Prohibir la venta de estos productos a menores de 18 años es una medida que colapsará a muchos de los 78,000 pequeños comercios, provocando pérdida de empleos, más cierres de negocios y desesperanza en las familias que de esto viven. Con esta iniciativa, en Oaxaca una persona de 17 años podrá trabajar, conducir un vehículo, hacer su servicio militar, pero no comprar un chocolate, un panecillo, jugo o refresco en su tienda de barrio. Sin duda, surrealismo puro", agregó Rivera.

CRÉDITO: 
Elizabeth Meza Rodríguez / El Empresario