Recuperación de turismo por Covid-19 podría demorar hasta cuatro años: Braulio Arsuaga

La crisis mundial en el turismo es devastadora, pues hay un retroceso de 31 años. Foto: Shutterstock

Las empresas, sobre todo las pequeñas y medianas empresas, requieren evolucionar el turismo a uno híbrido, que le permita a las personas trabajar desde cualquier lugar.

El sector turístico fue de los más afectados por la pandemia del Covid-19, que si bien ya está retomando actividades, tardará aproximadamente cuatro años en recuperarse en todo el mundo, lo que requerirá tecnológica y estrategias de eficiencia para tener el panorama de 2019, aseguró Braulio Arsuaga, CEO de Grupo Presidente y presidente del Consejo Nacional Empresarial Turístico.

“Se requiere eficiencia, control de gastos, de costos, tecnologías que nos hagan más sustentables, ahorradores y eficientes. La Organización Mundial del Turismo estima que la recuperación a nivel mundial tardará cuatro años, tiempo en el que vienen muchas oportunidades”, dijo en entrevista con El Economista.

Explicó que la crisis mundial en el turismo es devastadora, pues hay un retroceso de 31 años, como se tenía en 1990. Tan solo en los primeros tres meses del 2021, el flujo turístico internacional cayó 83 por ciento.

México enfermo

El nuevo tiburón de Shark Tank explicó que la crisis turística en México, provocó que se perdieran tres puntos porcentuales del Producto Interno Bruto debido a que se perdieron 55% de los ingresos en comparación con 2019. Además, la balanza turística fue de 49% menos.

Arsuaga indicó que los turistas internacionales en México cayeron 46%, mientras que los fronterizos 54% y los no fronterizos 36 por ciento. Además, la reducción de cruceros también tuvo una caída fuerte, en 72 por ciento. Dichos factores provocaron que más de 1 millón de empleos se perdieran y cerraran miles de negocios, sobre todo hoteles pequeños y medianos.

Ejemplo de ello es Puerto Escondido, Oaxaca, donde se observan hoteles cerrados definitivamente, algunos con anuncios de venta o traspaso, otros simplemente abandonados, cuyo panorama dista mucho de lo que un día fue un ambiente cálido y abierto a los turistas.

“Muchos ya cerraron porque no pudieron. Aquí muchos son hoteles pequeños y pues ante la falta de ingresos, mejor se fueron. Aquí en las playas también ha estado complicado, pero ahí vamos”, contó Édgar, mesero en un restaurante en las playas de Zicatela.

Arsuaga mencionó que no se puede saber el número exacto de hoteles que cerraron debido a que 80% no están afiliados a una marca, cámaras o asociaciones, son negocios familiares.

En la tercera ola de contagios, los gobiernos están más sensibilizados en no cerrar y refuerzan las medidas de protección. Solo se prevén más restricciones en aforos y horarios.

“Esta es una industria esencial para México por lo que aporta y también es segura, por lo que hemos invertido en los protocolos de bioseguridad, que muchas veces la gente no lo ve pero están, como la forma de limpiar los cuartos que hoy es muy diferente”, aseguró.

En los últimos meses, el turismo ha comenzado a retomar sus actividades, siendo las playas las que mayor recuperación registran como es el caso de Puerto Vallarta, Cancún y Los Cabos, los tres aeropuertos que reciben 60% del flujo de personas; sin embargo, en las ciudades donde se dan viajes de negocios o convenciones, no ha habido recuperación.

El nuevo turismo

Arsuaga considera que el modelo turístico evolucionará a uno híbrido que favorezca la “trabacación”, es decir, que las personas puedan trabajar desde cualquier parte del mundo en línea. Esto obligará a los hoteles, centros turísticos y restaurantes a adaptar las instalaciones para los colaboradores remotos.

Asimismo, las personas buscan más contacto con la naturaleza, lo que se ve mucho con el “glamping”, tendencia que combina la experiencia de acampar teniendo las condiciones de los hoteles de lujo, pero teniendo contacto directo con el entorno natural. También hay área de oportunidad para el turismo rural.

“El problema es que no hay volumen de turismo rural, a pesar de que México tiene una comunidad grande en esto, a pesar de que estados tienen pueblos mágicos, todavía nos falta desarrollarlo más”.

Recuperar y crear nuevos modelos requiere de empresas grandes, chicas y sobre todo de emprendedores. Por ello, el compromiso de Arsuaga es seguir impulsando el ecosistema emprendedor, por lo que ahora es tiburón en la nueva temporada de Shark Tank que se transmite por Sony Channel.

“El ecosistema debe crecer en México, debe ser apoyado y debemos de empujar a los jóvenes para que el emprendedor sea más relevante en la economía”, finalizó.

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CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario