5 recomendaciones para hacer tu declaración anual como persona moral

Para facilitar el trámite, el SAT amplió su horario de atención en oficinas. Foto: Especial

Si eres una persona moral, tienes hasta el 31 de marzo para realizar tu declaración anual 2021, de no presentarla puedes ser acreedor a una multa económica.

Para facilitar los trámites, el Sistema de Administración Tributaria (SAT) amplió su horario de atención en las oficinas que serán del lunes 7 al viernes 11 de marzo y del martes 22 al viernes 25 de marzo de 9:00 a 17:00 horas.

Para realizar tu declaración anual necesitas el Registro Federal de Contribuyentes (RFC), la contraseña del SAT y la firma electrónica, también llamada e.firma

Recuerda que para poder hacer tu declaración anual necesitas tener vigente tu firma electrónica, pero si tienen menos de un año de vencimiento la puedes renovar en línea, pero si perdió la vigencia hace más de un año, se encuentra vencida y quieres cambiar de representante legal no podrás hacer el trámite en línea.

Las personas físicas deberán presentar su declaración anual a partir del 1 y hasta el 30 de abril del 2022.

Los consejos

Tener una buena administración es clave para que a la hora de hacer la declaración anual no hayan imprevistos, pues a nadie le gustan las sorpresas a la hora de obtener el cálculo final de las obligaciones del año fiscal en su declaración.

Por ello, Clara y TaxSat brindan cinco recomendaciones parta evitar problemas fiscales al momento de presentar la declaración.

Cosechas lo que siembras

El resultado de la declaración anual se construye con los insumos contables de todos los días. Antes de entrar en materia fiscal, asegúrate de contar con un cierre contable que refleje la situación financiera de tu empresa de manera puntual y sustentada con evidencias. Por ejemplo; el saldo de bancos que se refleje en tu contabilidad debe estar conciliado y sustentado con estados de cuenta, los saldos de clientes y deudores deben ser recuperables, las inversiones en activos fijos deben presentar el remanente de vida útil con integraciones detalladas, las obligaciones deben reflejar la deuda real en la fecha de corte, etc.

Prepara tu integración de ingresos

Es común confundir los conceptos de ingreso y ganancia en el ámbito fiscal, pero es importante entender la diferencia: un ingreso es cualquier cosa que incrementa el patrimonio de nuestra entidad, mientras que la ganancia es el resultado de restar tus gastos a tus ingresos.

Para calcular el ingreso fiscal, es importante que distinguir los diferentes tipos de ingresos reportados, por ejemplo: ingresos facturados, ingresos cobrados no facturados, ingresos devengados (servicios prestados, pero no cobrados ni no facturados), Ingresos por anticipos e Ingresos cobrados de ejercicios anteriores (estos no deben acumularse fiscalmente).

Teniendo correctamente clasificados nuestros ingresos, será mucho más sencillo realizar las operaciones fiscales correspondientes a cada uno.

No todos los gastos son deducibles

Para hacer deducible un gasto hay que cumplir con ciertos requisitos como:

  • Solicita comprobante fiscal en todas tus compras y/o servicios consumidos. (Revisa el RFC, método de pago, concepto y el correcto desglose de cantidades e impuestos relacionados).
  • Identifica los pagos realizados y facturas pendientes de pago a personas físicas, sociedades y asociaciones civiles.
  • Sólo deduce gastos indispensables. Para que un gasto sea deducible, debe ser “estrictamente indispensable” para los fines de la actividad del contribuyente. Si intentas deducir gastos no necesarios, podrías incurrir en una falta administrativa.
  • No todo el gasto en nóminas y pago de contribuciones de seguridad social es deducible, se deben cuidar aspectos técnicos como los sueldos y salarios exentos. Por ejemplo, las prestaciones pagadas vía nómina que por propia disposición sean ingresos exentos para el trabajador, son deducibles para la empresa en un 47%; aunque pueden llegar al 53% si este tipo de pagos aumentan o se mantienen respecto del año anterior en conceptos como:
  • Vales de despensa.
  • Aguinaldo en la parte que no exceda la exención de ley.
  • Fondo de ahorro.
  • PTU en la parte que no exceda la exención de ley.
  • Prima vacacional.
  • Rendimientos de cajas de ahorro.

Tus inversiones en activos fijos también cuentan

Puedes deducir un porcentaje del valor de tu inversión realizada en activos fijos anualmente, considerando los porcentajes máximos de la ley del ISR. Esta legislación también nos permite sumar la inflación al valor de compra de nuestro activo.

Para saber qué INPC (Índice Nacional de Precios al Consumidor) utilizar al momento de realizar la actualización de los montos que aplicaremos como deducción fiscal, debemos usar los INPC que correspondan a la fecha de adquisición del activo (inversión) que estamos depreciando, y el INPC correspondiente al último mes de la primera mitad en que este activo (inversión) haya sido utilizado en el ejercicio.

Revisa tus créditos y deudas al cierre de cada mes

Otra obligación importante es reportar nuestros créditos y deudas. La Declaración Anual nos requiere “acumular o disminuir” el efecto inflacionario que se generó derivado de tener créditos o deudas en el numerario. Parece básico, pero este es uno de los puntos de mayor incidencia al momento de una revisión por parte de la autoridad fiscal.

Para el cálculo correcto de deudas y créditos, se utilizan únicamente los saldos del último día de cada mes del ejercicio. No olvides que los créditos y deudas en moneda extranjera se valúan al tipo de cambio del primer día de cada mes.

CRÉDITO: 
Elizabeth Meza Rodríguez / El Empresario