Guía para entender la facturación en el CFDI 4.0

Será obligatoria a partir del 1 de mayo. Foto: Especial

A partir del 1 de mayo, todas las personas morales deberán realizar sus procesos de facturación con el sistema CFDI 4.0, el cual busca evitar malas prácticas y ayudar a tener procesos más ágiles, sobre todo para las pequeñas y medianas empresas (pymes), pero ¿cómo prepararse?

“La nueva facturación realmente tiene algunas adecuaciones y precisiones en la información, lo que permite identificar el universo de contribuyentes, detectar comportamientos atípicos en los comprobantes, entre otras cosas pero principalmente ayuda a las empresas, sobre todo las pymes a eficientar sus procesos de registro contable, el proceso se automatiza y agiliza mucho el tiempo, lo que permite a las empresas dedicar esas horas a otras actividades de la empresa”, expresó en entrevista con El Empresario, Luis Velasco, asesor y estratega contable en Aspel, empresa dedicada al software administrativo.

Destacó que esta migración de formato de 3.0 a 4.0, puede generar dudas entre las empresas, pero realmente solo es un nuevo proceso de hacer las cosas, para lo cual se tendrá hasta el 31 de marzo para irse acoplando al sistema.

Los imperdibles

Para comprender más el nuevo sistema, Velasco explica cuáles serán los principales cambios que las empresas deben incluir en las nuevas facturas.

  • Añadir el domicilio fiscal de quién emite y recibe el comprobante de pago. Esto en algunos años estuvo vigente pero se eliminó porque solo se incluía el RFC, pero ahora así se podrá identificar con mayor precisión los datos de los involucrados
  • Cambios en la información de exportación. Por ejemplo, cuando se daban envíos o ventas de mercancías, que normalmente eran a título gratuito como donaciones o para muestras, que realmente no representaban la venta de un bien, ahora con la nueva versión se podrán identificar ese tipo de operaciones. Así la autoridad conocerá sobre esos casos específicos para determinar si están o no sujeta a pago de impuestos por ser un traslado de bienes.
  • Se sumarán apartados para que en la factura se reporten operaciones con el público en general, es decir, con el público que no quiere factura con todos los requisitos. Así, se podrá precisar qué tipo de bienes y mercancías se vende al público en general que no requiere un comprobante.
  • Cuando se hacen gastos por cuenta de un tercero, también se deberán especificar al momento de llenar la información. Por ejemplo, hay empresas donde tienen dos o más organizaciones que son del mismo grupo y ante la falta de liquidez de una, otra puede pagar el gasto y que se reembolse después. Antes era difícil de documentar, pero ahora los comprobantes fiscales tendrán esta información.
  • Sobre los complementos de retención de pagos, la información se está detallando más, sobre quién recibe y quién emite.
  • Sobre el comprobante de recepción de pagos, que no son un pago único sino posteriores o en varias partes, por cada pago que se reciba, el proveedor emitirá un comprobante, lo que permitirá determinar si los pagos son sujetos de impuestos.
  • En el complemento de nómina, se tendrá el domicilio fiscal del receptor (el de los trabajadores) cuando la empresa emita el comprobante de pago, al igual que cuando se hagan pagos extraordinarios de nómina. Se trata de hacer más precisa la información.
  • En complemento de comercio exterior, la información que se sumará aplicará a quienes exportan a través de una agencia aduanera o de forma directa, bienes o mercancías.

“Hacer de manera incorrecta la facturación o tener inconsistencias al emitir un comprobante, tiene varias repercusiones para quien lo emite como quién recibe. En caso de detectarse, se pueden poner sanciones y multas que incluso si son recurrentes, la autoridad fiscal podría clausurar el negocio hasta por 15 días . Para quien recibe el comprobante, los gastos no serían deducibles, por lo que cuesta un 30% de lo que corresponde ese gasto”, resaltó.

¿Y la cancelación de facturas?

Otro de los puntos importantes que tendrá el CFDI 4.0 es en torno a la cancelación de facturas.

En este sentido, Velasco señala que este cambio se hace para evitar malas prácticas, ya que en el pasado se podía cancelar una factura en cualquier momento, incluso años después de emitirla; sin embargo, se detectó que esto se hacía para reducir los pagos de impuestos.

“Muchos contribuyentes lo que hacían era cancelar facturas el siguiente año, para que la declaración del año anterior, tuvieran esos ingresos”.

Detalló que lo primero es considerar las dos condiciones para cancelar: con aprobación del receptor y sin su aprobación. Las que no requieren aprobación ocurren con operaciones pequeñas de hasta de 1,000 pesos, CDFI de nómina, público general o con instituciones financieras. Las que sí lo requieren, se debe notificar al receptor la solicitud de cancelación a través del buzón tributario, cuyo tiempo de respuesta será de tres días. Si pasando ese tiempo, no se tiene resolución, se considera como conformidad.

Para la cancelación, se deberán de cumplir con cuatro condiciones:

  1. Por errores con relación: será cuando la factura contiene un error en la clave del producto, en su valor unitario, descuentos o cualquier otro dato que requiera una reexpedición del comprobante.
  2. Por errores sin relación: solo si la factura contiene alguna de las condiciones anteriores mencionada, pero no requiere otra factura generada.
  3. Por no llevarse a cabo la operación: si el comprobante se emitió con el fin de lograr la venta, pero por alguna razón no se haya concretado.
  4. Por operación nominativa relacionada en la factura global: cuando hay una venta en la factura global de operaciones con el público en general y posteriormente, el cliente pide su factura nominativa, obligando a cancelar la factura global para reexpedir la nominativa.

Lo más importante es que si se tienen dudas, lo mejor es recurrir con un especialista para conocer a fondo el proceso y comenzar a facturar con la nueva modalidad desde ahora y no esperar al 1 de mayo.

CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario