Lecciones de correr un maratón para ser un líder en la era Covid-19

Un buen líder se prepara como si fuera a correr. Foto: Especial

Correr requiere dedicación, esfuerzo, disciplina, coordinación y mucha pasión; significa enfrentar desafíos, dar todo de sí para resistir e impulsar a otros a que no se rindan, porque aunque en una carrera se sienta que no se puede más, un buen corredor sabe que solo necesita impulso. No hay imposibles, ya sea mientras se corre por un parque, en una carrera o un maratón. En el mundo laboral, los líderes enfrentan un panorama similar, sobre todo durante la pandemia.

La pandemia trajo consigo muchos cambios en la forma de trabajo, ahora se basa en modelos 100% digitales, híbridos o presenciales con nuevas medidas de convivencia, lo que también transforma la forma de liderar, lo que a veces puede parecer un desafío, pero que puede resolverse mejor si se presta atención a lo que implica correr un maratón, ¿cómo?

Existen cuatro lecciones que deja correr un maratón que los líderes pueden implementar en su trabajo y en el trato con los colaboradores.

Estudia el terreno y prepárate

Al igual que empezar un maratón, debes asegurarte de conocer el panorama, las rutas que se seguirán, las modalidades y adaptarte al entorno, porque aunque pueda parecer que lo conoces, siempre habrá sorpresas en el camino. Asimismo, debes tener todo lo necesario para correr.

En el trabajo, esto puede traducirse en asegurarse de que los empleados tengan lo necesario para laborar vía remota y en la oficina. Asimismo, debe tenerse un protocolo de salud que podría ser de “primeros auxilios” con lo necesario para actuar si alguien cae, se lastima o enferma en el camino. De igual manera, se deben tener todos los suministros para cualquier eventualidad.

Reconoce a tu equipo

Aunque pueda parecer que una carrera es de uno solo, detrás hay muchas personas que han ayudado y que con sus esfuerzos y tareas, permiten lograr el objetivo. Por ello, no olvides agradecer por su trabajo a tu equipo, desde el que da el agua en las áreas de descanso, los que animan el recorrido, entregan los kits de recuperación o quien está atento en la enfermería. Lo mismo ocurre en el trabajo.

Cada persona en un equipo de trabajo tiene una misión para lograr la que se propone, dedican su tiempo, esfuerzo y empeño para obtener los mejores resultados, sobre todo cuando hay un compromiso con la organización, el cual nace cuando los líderes generan confianza, los valoran, ayudan a sacar lo mejor de ellos mismos y los inspiran. Conviértete en ese líder que inspira.

Asimismo, no olvides estar al pendiente de las necesidades o problemas que tengan los integrantes de tu equipo. Escúchalos y hazlos sentir que no solo eres su líder, sino una persona realmente interesada en ellos y que los mantiene seguros. 

No te dejes vencer

Aunque sientas que te agotas en el camino o sientes que no llegará al final, lo importante es mantenerte fuerte y seguro de ti mismo. Muchas veces el sentir que no se puede se debe a la falta de confianza en uno mismo o el agotamiento, por lo que también es importante que hagas pausas para recobrar energía.

En este punto, es importante no romper la comunicación con los demás, con el equipo detrás del corredor (los colaboradores) para mantenerlos informados de todo lo que ocurra y de ser necesario, pedir ayuda si algún imprevisto ocurre.

No tiene nada de malo pedir ayuda cuando las cosas se ven complicadas o no se sabe qué hacer, quedarse en silencio puede ser atroz y matar un buen liderazgo.

Haz pausas para descansar

Aunque se quiera llegar a la meta en el menor tiempo posible, no debes excederte en la práctica. Recuerda que el ejercicio y practica en exceso no funcionan, al contrario deterioran la salud y los resultados no son mejores.

Por ello, en el camino asegúrate de equilibrar la parte practica con el descanso y la vida social, lo que también debes inculcar en tu equipo, sobre todo si están trabajando vía remota.

Al final no se trata de cuántas horas inviertas, sino la calidad que dediques a ello. De esta forma, podrán llegar a la meta juntos sin estar agotados, desanimados, estresados o enfermos.

CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario