Expertise en gestión empresarial

Foto: Especial./ elempresario.mx

Si se está hablando a nivel corporativo, la respuesta es no. Ahora bien, si se deseara proceder con ello esto implicaría un cambio radical de la identidad de la firma, lo cual sería muy costoso.

Todas las acciones de la empresa deben de ir encaminadas al logro de la estrategia. Si la estrategia cambia, también cambia el enfoque. Pensemos en Wal Mart o en Ferrari. La primera tiene como estrategia el liderazgo en costos, la cual da a conocer con su slogan “ofrecer precios bajos siempre”, mientras que Ferrari lo que busca es la diferenciación enfocada.

Si uno se casa con una estrategia, lo menos que se espera es que toda la empresa sea consistente, y por ende, todas las personas que trabajan en dicha empresa deben reafirmar y coadyuvar a la ejecución de la estrategia.

De alguna forma, en el momento en que se tiene una estrategia exitosa se logra un posicionamiento del mercado, y por tanto, se tiene un valor de marca. ¿Por qué algunas empresas lanzan una estrategia diferente entonces? A veces tiene que ver esto con la plaza, pero al final, no se trata de un cambio sustancial en la estrategia corporativa, sino que es simplemente un alcance para una unidad de negocio y no para toda la corporación.

De ahí que se puedan establecer joint ventures, por ejemplos, para algunas unidades de negocio, pero no de manera global.

El hecho de que una empresa tenga una estrategia corporativa bien definida implica que los objetivos están muy claros haciendo que las probabilidades de tener resultados exitosos aumenten.

Las estrategias se pueden complementar, por ejemplo, una estrategia de diferenciación enfocada puede ser reforzada con una estrategia de negocios (a nivel de unidad de negocios). Ejemplo, Starbucks, que cuando entra a México lo hace a través del modelo de franquicias y con eso ganó ingresar a un mercado que no necesariamente conocía, diversificando su portafolio, ganando cobertura geográfica y evidentemente obteniendo mayor utilidad para el corporativo: “si las franquicias ganan, todos ganamos”.

Otro ejemplo bien podría ser Sony y Ericsson, que lograron hacer un joint venture. Sony reconoció su expertise haciendo cámaras digitales y Ericsson haciendo teléfonos.

Esta unión ha sido exitosa. Ninguna de las empresas rompe su estrategia corporativa, sino que al contrario, la refuerzan y se gana el poder de entrar a un nuevo mercado: Sony al de telefonía celular y Ericsson al del mercado de cámaras. Estos son algunos de los “drivers” – conductores del cambio en el sector industrial.- que son aprovechados.

Y si quisiéramos finalizar, otro ejemplo de franquicias podría ser los Bisquets Bisquets Obregón. Ellos franquiciaron y siguen fraquiciando, logrando un posicionamiento sobresaliente en el mercado. Como bien menciona Ferenz Feher, “si hay una marca y hay traspaso de tecnología, entonces hay una franquicia” (2011).

Las franquicias son útiles porque son una forma de llegar a más mercados, ya sea por una expansión geográfica, de cobertura y/o evidentemente por generar más dinero.

Es un modelo de generación de riqueza y de activación de la economía, pero las franquicias no son las únicas estrategias a nivel negocio, existen también las fusiones, adquisiciones, bancarrotas, alianzas estratégicas, por decir algunas.

Un cambio de la estrategia corporativa implicaría un cambio radical, recomendable es entonces ajustar las estrategias a nivel negocios, funcional u operativa.

Dr. Fernando Granados Ruíz es director Académico de Posgrado, UVM.

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CRÉDITO: 
*Dr. Fernando Granados Ruíz