Entregas urgentes, así crece la logística de toma milla en México

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¿Quiere su producto en una semana? ¿Y qué tal en un día? ¿Qué le parece si le digo que puede ser en una hora? No me lo va a creer, pero está en su puerta en 10 minutos. Las entregas de paquetes a domicilio, la logística en general, ha tenido que transformarse en menos de un año en México. Y la ambición de los mexicanos alimenta este modelo en el que la necesidad de recibir un producto en el menor tiempo posible se ha convertido en ley.

El nuevo Uber de la logística es el sobrenombre de muchas de las compañías repartidoras de productos de todo tipo en las principales ciudades del país. Un mercado de dos vías en el que las empresas ofrecen sus servicios de administración logística a repartidores y minoristas (retailers).

Recientemente, la plataforma colombiana Rappi anunció que iniciaría con su modelo de entregas Turbo, el cual promete la entrega en 10 minutos de envíos entre un catálogo de 1,000 productos, como frutas y verduras, despensas, lácteos y huevos, botanas y bebidas alcohólicas. Varias empresas de logística cuentan con productos exprés para la entrega de paquetes en una hora.

Tal es el caso de la rusa Dostavista, una de estas plataformas en las que el servicio exprés ─con el que la entrega se hace en menos de 60 minutos─, es el más usado en la Ciudad de México. La plataforma registró crecimientos de 350% en periodos de baja demanda y de 450% en aquellos de alta demanda. Las delegaciones en la Ciudad de México que más crecimientos en envíos exprés registraron en 2020 fueron Álvaro Obregón, con 13%, Cuauhtémoc, 18%, y Miguel Hidalgo, con 21 por ciento.

Además de Rappi y Dostavista, hay muchas otras empresas que han encontrado un mercado en la logística en México en el año más reciente. La colombiana Picap, la mexicana Cargamos y la argentina Moova también se cuentan entre las compañías que desarrollan plataformas de logística de última milla.

Sostenibilidad

Moova es una empresa de reciente creación. Fue fundada en 2019 en Buenos Aires, Argentina y en 2020 inició operaciones en Santiago de Chile. Poco antes de que se declarara la pandemia de Covid-19, llegaron a Montevideo, Uruguay; en agosto, la Ciudad de México se convirtió en el tercer mercado de la compañía y ahora también tiene operaciones bajo licencia en Guatemala. En abril, la compañía comenzó a operar en Guadalajara y Monterrey.

A Moova le atrajo la demografía del mercado mexicano, su tamaño y densidad poblacional, y también las cifras de crecimiento del comercio electrónico en el país. Así como el cambio de paradigma que ocasionó la pandemia de Covid-19 en los hábitos de los usuarios. Mercado Libre es uno de los clientes de Moova, que se ha enfocado en ciertos sectores como las librerías y las marcas de alto valor.

La estrategia de Moova es algo distinta a la de otras compañías de logística, pues busca que su modelo sea sostenible medioambientalmente. De acuerdo con Marcos Amaro Demetry, director de Tecnología de Moova permite generar tours de reparto que optimizan la entrega al mismo tiempo que reducen la huella de carbono de la compañía y de sus clientes. Sin embargo, el directivo admite que la velocidad de entrega es un factor fundamental.

“Vemos una ambición por los tiempos más cortos. China es el país con los tiempos de entrega más reducidos y los consumidores siguen presionando. Eso también lleva a que ojalá los consumidores también comencemos a pensar si realmente necesitamos nuestro producto en una hora o si empiezo a consolidar mis pedidos para tener entregas dos veces a la semana y así contribuir a reducir su propia huella de carbono, porque recibes menos cajas, los repartidores hacen menos viajes y hay un menor monitoreo”, dijo.

Intensa competencia

Junto con la velocidad, los modelos de negocio basados en la logística de última milla viven otro fenómeno que es producto del crecimiento del comercio electrónico: la competencia. Todos los directivos de empresas concuerdan en que la carrera por ocupar cada vez más espacio en un sector relativamente reciente es intensa.

“La competencia es muy fuerte. Las mejores sobrevivirán, otras perecerán”, dice Iván Ariza, fundador y director ejecutivo de Cargamos, una startup mexicana que ha venido desarrollando en México el concepto de dark stores, almacenes de productos minoristas instalados de forma estratégica en ubicaciones cercanas a los usuarios de retailers que venden por la vía digital.

Cargamos tiene 10,000 repartidores con vehículos desde bicicletas hasta camiones y está trabajando en la construcción de 300 dark stores. Su red de reparto funciona en 12 ciudades mexicanas y sus almacenes se encuentran en la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.

Las constantes de este modelo incluyen la tercerización del trabajo, el licenciamiento de la tecnología y la apertura a otras compañías de logística que no habían conseguido poner a punto su tecnología de entrega a domicilio hasta antes de la emergencia sanitaria que ha ocasionado la pandemia de Covid-19. Los repartidores usan motocicletas, bicicletas, automóviles y camiones para transportar los productos en algunos territorios de las urbes más importantes del país.

CRÉDITO: 
Rodrigo Riquelme