Código de barras, símbolo de competitividad

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Conoce las ventajas de utilizar esta herramienta en tu negocio

El código de barras, tal como lo conocemos ahora, tiene su origen en Estados Unidos, donde se implementó por primera vez el 3 de abril de 1973, por lo que este año se conmemora el 40 aniversario de su creación, no obstante; fue hasta finales de la década de los 80 cuando hizo su aparición por primera vez en México.

Norman Joseph Woodland es el responsable de la idea que revolucionó la manera de comprar en el mundo, pues tras el encargo que le realizó una cadena de supermercados en Estados Unidos para mejorar la eficiencia de hacer los inventarios de sus productos, se le ocurrió usar un sistema de rayas verticales para almacenar información; fue así como se creo esta herramienta de trascendencia en el sector comercial.

Este código es considerado un símbolo de identificación único y preciso que todo artículo requiere portar si su finalidad es ser vendido. Las cadenas comerciales y los medianos y pequeños establecimientos cuentan en sus inventarios con infinidad de productos que ya llevan este distintivo que además, es un requisito indispensable si se desea conquistar nuevos mercados; actualmente 95% de los insumos que circulan en el mercado cumplen con este estándar de calidad.

Este dispositivo se conforma por una serie de barras negras, intercaladas por espacios en blanco y con un número al pie de ambos distintivos. “Las barras del código son la representación gráfica de un número que se lee de manera automática” expone Gabriela Ugarte, directora de innovación y desarrollo de GS1 México.

Para el caso de México, el lote de códigos solicitado se identifica con el número 750, que es único, legible e irrepetible. Esto permite su compatibilidad y facilita la incorporación de los productos en el mercado a nivel mundial. Los dígitos siguientes pertenecen a la empresa que lo solicita, continuando con el número del producto y finalizando con el número verificador.

Para poder interpretar el código de barras, es necesario contar con un escáner de lectura que esté conformado por un decodificado y un cable o antena wifi que actúa como interfaz entre el decodificador y la computadora. La función de este dispositivo es reconocer la simbología del código, analiza su contenido y transmite dichos datos a la terminal en un formato tradicional que puede ser leído por cualquier persona.

Al pasar un punto de luz sobre la impresión del código de barras se puede obtener su lectura. A simple vista, sólo se percibe una fina línea roja que es emitida desde el escáner. El proceso consiste en que las barras negras absorben la luz proyectada, la cual se refleja en los espacios en blanco; esta luz reflejada se convierte en una señal eléctrica que llega a la terminal.

Este dispositivo de lectura, se ha convertido en una marca distintiva para algunas empresas, por ejemplo, una refresquera muy conocida a nivel mundial imprime su código de barras con la forma de la botella de su bebida. esto se le conoce como código de vanidad, el cual se convierte en una herramienta de publicidad, que hasta ahora, ha sido bien recibida por el consumidor.

El futuro del código de barras

Uno de los objetivos a alcanzar refiere con que el cliente conozca las cualidades del producto que compra. Al escanear un código podrá obtener una lista con la información nutricional del artículo, recomendaciones para personas con enfermedades como diabetes o hipertensión, y en lo que corresponde a los productos de belleza encontrará consejos para su aplicación y/o cuidados de la piel, entre otros.

“Existen varias aplicaciones en el mercado que permiten escanear el código de barras, pero no todas están vinculadas a una base de datos confiable. Lo que nosotros queremos hacer es convertir esta base en algo que le permita al público conocer los orígenes del producto que está consumiendo”, menciona Gerardo Brehm, director comercial de GS1 México.

Satisfacer al cliente, siempre ha sido la finalidad de esta herramienta por lo que se pretende crear una aplicación para telefonía móvil que pueda ser utilizada por amas de casa, que consiste en escanear los productos de la despensa que se han terminado y automáticamente se genera una lista de compras, con la cual ir al supermercado será mucho más fácil.

Este dispositivo aún no logra una cobertura total en los mercados, tal es el caso de los productos que se venden a granel, por ejemplo: las frutas y verduras, que manejan un precio variable dependiendo de las condiciones en que se comercialicen, por lo que sería complicado introducir un código de barras; sin embargo, se trabaja a fin de que en un plazo no muy largo pueda haber una solución para mejorar su venta.

Obtén un código de barras para tus productos

Los interesados en adquirir su código de barras deben tener en cuenta que existen lugares no certificados que aseguran la creación de éstos a precios muy accesibles, sin embargo esto sólo ocasiona problemas a la hora de comerciar los productos. El trámite será largo y los gastos mayores, pues tendrán que ser generados nuevamente.

GS1 es el organismo regulador de estándares de negocios a nivel mundial, cuenta con 33 mil compañías afiliadas, de las cuales, 90% son pequeñas y medianas empresas (pymes).

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CRÉDITO: 
Zyanya López