Jóvenes no temen a la transformación

Foto: Eleconomista.mx

Santander entregó el VII Premio a la Innovación Empresarial

Seis proyectos de jóvenes emprendedores recibieron el VII Premio Santander a la Innovación Empresarial: tres en la categoría de Innovación Empresarial, los cuales buscan generar una empresa rentable y exitosa en el corto plazo; y tres galardonados como Negocios de Impacto Social, quienes buscan el desarrollo de una comunidad por medio de una alternativa autosustentable.

“Estos jóvenes han mostrado tres de los rasgos principales que caracterizan al emprendedor: capacidad para tomar riesgos y disposición para asumirlos; conseguir los recursos necesarios y adoptar a la innovación como herramienta principal para la transformación económica y social”, dijo Rodolfo Tuirán Gutiérrez, subsecretario de Educación Superior de la Secretaría de Educación Pública (SEP), durante la premiación en el Antiguo Colegio de San Ildefonso.(ACSI)

Según una encuesta del Centro de Investigación para el Desarrollo, A.C (CIDAC) levantada en el 2010, 7 de cada 10 jóvenes tienen interés en el emprendimiento, además dicen que si tuvieran los recursos financieros, montarían un negocio. De ellos, la mitad comenta que les causaría enorme emoción iniciar esa aventura y asumir los riesgos que implica; sin embargo, sólo pocos son los que concretan esta inquietud.

“Hoy en día, de los poco más de 16 millones de jóvenes mexicanos entre 16 y 24 años, alrededor de 1 millón 500,000 son emprendedores, los cuales han formado 400 mipymes en el país y donde trabajan más de 4 millones 300,000 mexicanos, quienes representan el 9% de la población económicamente en el país”, detalló Tuirán Gutiérrez.

Tuirán aseguró que los más proclives a innovar son los egresados o estudiantes de las universidades, ya que estas instituciones “contribuyen a activar el proceso de auto descubrimiento de los emprendedores, a desarrollar sus habilidades, destrezas y competencias, lo que les permiten aprovechar su infraestructura, recursos académicos y el ambiente propicio para concretar ideas”.

Cada vez más, agregó el funcionario, las universidades públicas ofrecen servicios de incubación de empresas. Actualmente, en el sistema tecnológico existen 250 incubadoras, de las cuáles 80% se crearon en los últimos 6 años. En éstas se han generado más de 1,000 organizaciones y se están desarrollando 2,500 proyectos.

En su intervención Gerardo Gutiérrez Candiani, presidente del CCE llamó a los jóvenes emprendedores a ser constantes y a no claudicar: “en México hay vocación empresarial, pero tenemos que apoyarla más. Dos de cada 10 universitarios egresados inician algún tipo de empresa o autoempleo, sin embargo generalmente cierran en un plazo no mayor a tres años y únicamente 14 de cada 100 compañias que emprenden los jóvenes, trasciende. Hay que multiplicar y fortalecer estas cifras”, dijo.

El dirigente empresarial comentó que desde su trinchera impulsará una Ley de Emprendimiento con iniciativas de alcance nacional que incluyan dos medidas de alto impacto a corto plazo:

  1. En los estados, asignar un porcentaje de los recursos generados por el Impuesto Sobre la Nómina para un fondo de promoción e impulso al emprendedor que canalice los recursos a través de las incubadoras.
  2. La Banca de Desarrollo y los organismos de fomentos nacionales y estatales deberán crear un fondo así como mecanismos para fungir como socios en proyectos factibles y rentables, que les permitan permanecer como accionistas en los primero cinco años de la empresa, para garantizar que se consoliden los negocios.

Premian al talento rentable

En la séptima edición del Premio a la Innovación Empresarial, participaron 463 proyectos propuestos por jóvenes de instituciones públicas y particulares de las 32 entidades federativas del país.

En sus ediciones realizadas, el Premio Santander ha entregado más de 8 millones de pesos a 33 proyectos ganadores y han participado más de 5,000 jóvenes emprendedores presentando casi 2,000 proyectos provenientes de 150 universidades de México.

El Instituto Politécnico Nacional (IPN) con el proyecto Biodimex fue el ganador del primer lugar en la categoría de Proyectos de Innovación. Recibió 500,000 pesos. Esta empresa desarrolla biocombustibles a partir del aprovechamiento del aceite proveniente de la planta "Ricinus comunis L". Este combustible tiene un rendimiento comparado con el diesel, pero a un costo reducido.

El segundo lugar, que recibió un premio de 200,000 pesos, fue Ecoatl, un proyecto del Instituto Tecnológico Superior de Tamazunchale (ITSTMZ), San Luis Potosí, que fabrica un dispositivo de PVC el cual se instala en la línea de suministro de agua potable justo antes del medidor para evitar que el aire se contabilice en los aparatos de medición instalados y a su vez evita el paso de sólidos en suspensión hacia los concentradores de agua.

Ecoblock Agave, fue la ganadora de 100,000 pesos y del tercer lugar por fabricar una loza o tabicón hueco con características similares a la madera. Tiene un costo 25% más económico que otros materiales similares.

En la categoría de Negocios con Impacto Social, Small a Ball, proyecto incubado en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), se llevó 500,000 pesos. Dos fueron sus creadores: Pedro Ángel Bori y Nadia Guevara, quienes diseñaron un juego electrónico de mesa especialmente para niños con discapacidad visual con el objetivo de mejorar sus habilidades cognitivas como la memoria, la inteligencia y mejorar la capacidad de respuesta a los estímulos.

El segundo lugar se lo ganó un proyecto creado en el Instituto Tecnológico de Orizaba(ITORIZABA), Itzaya, que significa “abrir los ojos en maya”, el cual consiste en un bastón electrónico inteligente para personas invidentes que los ayudará a reconocer su entorno mediante comunicación Bluetooth, serán sensores los que ayudarán a detectar amenazas y un dispositivo con tecnología Android que convertirá las señales en palabras para guiar al usuario.

Como tercer lugar y con un premio de 100,000 pesos fue un proyecto nacido en la Universidad de Guanajuato (UGTO): VIDA (Vehículos Inteligentes de Ayuda), una iniciativa que consiste en proporcionar un servicio particular de transporte para las personas con discapacidad y adultos mayores.

CRÉDITO: 
Samantha Álvarez