Estrategia financiera basada en la previsión de eventos

Ya en artículos anteriores hemos hablado del análisis e interpretación de los estados financieros; sin embargo, los encargados del gobierno de las entidades, así como el encargado de administrarla debe evaluar las posibles consecuencias de las decisiones pasadas y presentes.

En el proceso de análisis de la información financiera de cualquier entidad, determinamos las causas y efectos derivadas de los eventos económicos que surgen a partir de las operaciones, así como cualquier evento que siendo ajeno a la entidad la afecte, como cambios en los precios de las materias primas o insumos, cotizaciones de monedas, inflación, etc. También puede haber eventos no económicos, que tengan consecuencias en las actividades de la entidad o en su estructura económica, como desastres que afecten la estructura de suministro o a los clientes.

La administración tiene el control sobre las operaciones y estructura de la empresa y la obligación de tomar medidas preventivas para aquellos factores sobre los cuales no tiene el control, siempre con una debida administración de riesgos.

En el proceso de análisis de la información que genera la entidad para reportar sus resultados, se tiene que considerar los efectos inmediatos y cualquier otro posible efecto que pueda haber en las operaciones.

El capital de trabajo está compuesto por activos, llamados circulantes, como son el efectivo y las disponibilidades, las cuentas por cobrar, los inventarios, así como los anticipos entregados a los proveedores de mercancías, materia prima e insumos, menos las deudas que se incurrieron para financiar esos activos, como las cuentas por pagar a proveedores, los préstamos, los impuestos, servicios, sueldos y salarios, que ya habiendo sido aprovechados (devengados), están pendientes de pago.

Al revisar los estados financieros, los encargados de tomar decisiones establecen en qué se pueden utilizar los recursos disponibles, como invertir en activos productivos, incrementar el nivel de inventarios, aumentar el financiamiento a clientes, adelantar el pago de deudas para disminuir el pasivo o bien, pagar dividendos a los accionistas. Pueden tomar una o varias decisiones; sin embargo, deben considerar que después de ejecutarlas, tienen que mantener un cierto nivel de capital de trabajo suficiente para asegurar la continuidad de la operación en el mismo nivel o aumentarlo, de acuerdo con las necesidades del mercado.

Así mismo, si la entidad opera en más de una moneda, el capital de trabajo debe contener un equilibrio de activos y pasivos en dichas monedas para que la entidad, su valor y su operación queden protegidas de las variaciones en las cotizaciones derivadas de cualquier evento externo a la entidad.

Al revisar los márgenes de utilidad, la administración normalmente toma decisiones relacionadas con el precio y la calidad de los productos y servicios que ofrece, así como de la fuente de las mercancías, insumos o materias primas que adquiere. Esas decisiones pueden tener efecto en la preferencia de los consumidores por sus productos o servicios, elevar el precio demasiado, puede ahuyentarlos, pero bajar la calidad para mantener el precio, puede tener las mismas consecuencias.

Uno de los temas más delicados a la hora de analizar la información financiera y tomar decisiones es el financiamiento. El que las entidades tengan deuda, es normal y sano, por que aprovecha el financiamiento para adquirir inventarios, pero si no es planeado correctamente, la entidad puede sobre endeudarse y comprometer los recursos necesarios para operar hacia el pago de tanto intereses como de capital de la deuda.