Créditos de nómina a empleados de gobierno

Foto: Archivo/Eleconomista.mx

Condusef y CNBV preocupados por sobreendeudamiento en familias

El grueso de los créditos de nómina que otorgan las principales sociedades financieras de objeto múltiple (sofomes) especializadas en este tipo de préstamos, va para empleados de los diferentes niveles de gobierno.

Aunque la Condusef asegura no tener cifras sobre qué porcentaje va para trabajadores del gobierno y qué para los de empresas privadas, Pablo Escalante, consejero independiente de la Asociación Mexicana de Empresas de Nómina (Amden) –que concentra 94% del financiamiento de este tipo entre firmas no bancarias-, dice: “Un altísimo porcentaje es de empresas gubernamentales y un bajo porcentaje es de privados”.

Un ejemplo: con base en una solicitud de información realizada al Gobierno del Distrito Federal (GDF) a través del Instituto Federal de Acceso a la Información (IFAI), se desprende que en la segunda quincena de mayo del 2013, de los más de 282,000 empleados de la administración capitalina –entre personal de base, de confianza, eventual y de honorarios-, a 82,445 se les aplicó descuento por nómina de crédito y/o servicios contratados.

La oficialía mayor detalló que las instituciones con las que los trabajadores del GDF tenían en ese momento contratados créditos u otros servicios eran principalmente empresas de seguros, y Consupago, sofom que tiene entre sus principales fuentes de clientes al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).

La Condusef y la propia CNBV han manifestado su preocupación por el alza importante en este tipo de créditos (tanto en empleados de empresas públicas como privadas) y el sobreendeudamiento que generan en las familias.

A mayo pasado, la cartera de financiamiento de nómina en bancos ascendía a los 104,000 millones de pesos y la de las sofomes a 25,000 millones de pesos, según la autoridad.

Las sofomes fueron pioneras

Pablo Escalante refiere que fueron las sofomes las que entraron al mercado de crédito de nómina en trabajadores del gobierno, pues era un sector totalmente desatendido, pero que ahora los bancos también ya lo hacen.

“Nadie los atendía, hubo quienes sí los quisieron atender, les pusieron el mecanismo y ahora los bancos quieren entrar al negocio de la nómina”.

Sin embargo, precisa que los bancos no toman las medidas que los asociados a la Amden llevan a cabo para evitar el sobreendeudamiento como es revisar la capacidad de pago de las personas.

“Esto desafortunadamente no lo hacen las instituciones bancarias. Éstas basan sus créditos en estudios paramétricos y nunca consultan el talón de pago (recibo de nómina)”, concluye Escalante.

Métodos cuestionados

Además del sobreendeudamiento que los créditos de nómina pueden generar en la clase trabajadora (no por este financiamientos en sí, sino porque deja de pagar otras responsabilidades al quedarle un salario incompleto), también se han cuestionado sus métodos de llegar a los empleados –principalmente a los de gobierno-, así como su mecanismo de cobro.

Hay quienes afirman que los créditos de nómina llegan a los empleados por acuerdos entre las dependencias (a través de los sindicatos) y las empresas financieras.

Al respecto, Pablo Escalante explica que las sofomes primero ofrecen el préstamo al trabajador, y si a éste le interesa, se firma un contrato con él, y después éste hace un mandato al patrón para que le pague a la firma de su sueldo. “No es que descuente la nómina el patrón, tu nómina no se descuenta, sino que en realidad es toma de dinero, es distinto que yo te lo quite a que tú me lo des”.

Arturo Alcalde, especialista en temas laborales, menciona por su parte que todo tipo de descuento directo del salario del trabajador, salvo algunas excepciones que establecen la Ley Federal del Trabajo y la ley de los trabajadores al servicio del estado, es ilegal.

“Lo correcto es que al trabajador se le tiene que pagar siguiendo las reglas estrictas. En primer lugar, tiene que recibir su sueldo, y luego ya verá cómo paga él. Hay varios mecanismos: puede pagar saliendo, ahí en la esquina, como pagan con los aboneros, o puede pagar con un sistema bancario, puede pagar con una tarjeta”, dice.

La Condusef refiere que la forma correcta de descontar las cuotas por los créditos de nómina son: el patrón deposita la totalidad del sueldo, y existe una autorización del empleado para retener el monto del pago del crédito para que el patrón lo entregue a la sofom, o se le paga la totalidad en su cuenta, y éste domicilia el pago a la entidad.

Lo que sí destaca Alcalde es queel crédito de nómina es consecuencia de la magra condición de los salarios, además que daña la capacidad económica de las familias. “El crédito de nómina es una especulación con la pobreza salarial”, concluye.

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CRÉDITO: 
Edgar Juárez, El Economista