Consejos para evitar mal uso de tu chequera

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El número de quejas recibidas por este concepto va en aumento

A pesar de que las transferencias electrónicas han cobrado un papel muy importante en las operaciones monetarias, para muchas personas el uso de las chequeras sigue siendo el principal medio de pago; sin embargo, es importante que se tomen algunas precauciones para su cuidado, ya que el número de quejas en este producto ha aumentado en los últimos dos años.

De acuerdo con un reporte de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), en el primer semestre del 2013, se presentaron 21,236 quejas por concepto de “cheques mal negociados”, lo que significó un monto reclamado de 637 millones 633,377 pesos, en tanto que el monto abonado por las instituciones bancarias ascendió a 117 millones 185,398 pesos.

En dicho concepto se incluyen: cheques alterados, falsificación integral, documentos pagados con firma diferente, chequeras mal entregadas, cheques reportados como extraviados y pagados por montos distintos al documento.

Por canal de transferencia, 96% de las reclamaciones se dio por operaciones en sucursales bancarias en donde se originó el cheque, en tanto que 4%, en sucursales de otros bancos.

Las reclamaciones que se derivan por la emisión de cheques presentan un elevado grado de complejidad, tanto por los motivos como por su monto, dado que la responsabilidad de su cuidado y buen uso recae de manera absoluta en el usuario, desde que recibe la chequera en ventanilla, los cuenta y los pone en adecuado resguardo.

La Condusef le ofrece las siguientes recomendaciones:

  • 1. Al obtenerla, revisa que esté sellada y cuenta tus cheques antes de firmar de recibido.
  • 2. Guarda tu chequera en un lugar seguro y no permitas que terceras personas tengan acceso a ella.
  • 3. No dejes para después el control del talonario, anota siempre el nombre de la persona a quien se expide el cheque y la cantidad.
  • 4. Revisa cada mes tu estado de cuenta y talonario; asimismo, cuenta los cheques restantes.
  • 5. Reporta de inmediato a tu banco cualquier robo o extravío.
  • 6. Evita al máximo expedir cheques al portador y nunca firmes un documento de pago en blanco.
  • 7. Toma en consideración la fecha en que se debe presentar un cheque para tu cobro.
  • 8. Asigna a tus cheques el mismo cuidado que al dinero en efectivo y recuerda que tu firma puede ser falsificada, por lo que no es un elemento de seguridad suficiente.
  • 9. Los cheques de una institución que son depositados en otra se reciben salvo buen cobro y, una vez verificada la disponibilidad de fondos, se aplican para el día hábil siguiente después de las 12 de la tarde.
CRÉDITO: 
Redacción, El Economista