Cultura organizacional: fundamento de la riqueza empresarial

Cuando pensamos en un factor clave para el crecimiento empresarial ¿en qué pensarías?, tal vez en el diseño del modelo de negocios, o en el estudio de mercado, quizá en la integración de una plantilla con personal altamente competente o incluso en la infraestructura de una empresa; aunque estos aspectos son importantes, en ocasiones los empresarios pierden de vista un elemento intangible que genera verdadera riqueza empresarial: la cultura organizacional.

¿Por qué las pymes deberían interesarse en forjar una sólida cultura organizacional?

En su libro Teoría Organizacional, Gareth R. Jones define cultura organizacional como “Conjunto de valores y normas compartidos que controla las interacciones de los miembros de la organización entre sí y con sus proveedores, clientes y demás personas externas a la organización” (2013).

La riqueza de una empresa está en los valores compartidos por los miembros que la conforman, y es que una mentalidad empresarial bien enfocada es capaz de generar acciones y conductas deseables alineadas a los objetivos organizacionales, por tanto, la cultura organizacional repercute en los resultados de una empresa, pues afecta positiva o negativamente en los procesos, departamentos, resultados, incluso repercute en la forma en que la sociedad y el mercado visualiza a la organización.

Se podrá tener una gran infraestructura, capital social suficiente, equipo altamente preparado, pero si no se tiene un cimiento de valores y principios que regulen el comportamiento del personal, tarde o temprano la compañía se debilitará o enfrentará situaciones de riesgo.

Una empresa que comparte valores sólidos fomenta un ambiente organizacional que reduce conflictos de interés, actos de corrupción, abuso de poder, deficiencias en la calidad y toda acción que podría considerarse un acto indeseable, que tarde o temprano afectaría el crecimiento de la empresa. Por otra parte, cuando se aplican en el día a día los valores y principios establecidos por la empresa se toman decisiones inteligentes y alineadas a la consecución de objetivos, se mejora el clima organizacional, se enfocan mejor los esfuerzos y por ende se consiguen mejores resultados.

Otro beneficio de forjar una sólida cultura organizacional es que se construye una reputación empresarial favorable frente a terceros, ya sea clientes, proveedores, instituciones o gobierno, esto pone el fundamento para certificaciones de calidad o distintivos importantes como Great Place to Work o Empresa Socialmente Responsable.

¿Cómo se construye una cultura organizacional sólida?

Es preciso definir una filosofía empresarial que le de identidad y personalidad a la compañía, una firma con personalidad es aquella que define claramente su misión o razón de ser, tiene una visión concreta de sus aspiraciones y sobre todo objetivos claros a alcanzar; sin metas claras no hay rumbo para la empresa. Una vez definidos los objetivos empresariales es preciso establecer un marco normativo de principios y valores para encauzar el comportamiento de los miembros de la empresa.

Sin embargo, no basta con solo tener una filosofía estructurada, lo que verdaderamente importa es que esto se comunique a los miembros de la empresa, y que logre internalizarse en la mente y corazón de cada uno de los colaboradores de la organización. Una cultura organizacional cobra vida y legitimidad sólo si es difundida, compartida y aceptada como valiosa y funcional para el crecimiento del personal y de la empresa. Por lo tanto, si eres empresario o emprendedor, cimienta la cultura de tu empresa, y así un equipo de trabajo comprometido y enfocado dará como consecuencia natural el crecimiento sostenido de la organización.

El autor: Mtra. Lorena Grajales Velázquez, docente e investigadora EBC Campus Chiapas

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