Los jóvenes que salvan vidas con alimentos

Los proyectos surgieron del Tec de Monterrey. Foto: Especial

Los problemas que nos rodean pueden causar conflictos y estrés, pero también representan una oportunidad, ya que una de las situaciones más difíciles es cuando salen proyectos más innovadores, que cambian la vida e incluso ayudan a salvarla.

Ejemplo de ello es Lactobachill, la propuesta de emprendedores que busca combatir uno de los problemas de salud más comunes en la actualidad: depresión y ansiedad. En el mundo, cerca de 300 millones de personas los padecen, de los cuales 70% no lo sabe o no lo admite por vergüenza.

En entrevista, los integrantes del equipo, estudiantes del Tec de Monterrey campus Guadalajara, explicaron que tras detectar una alta incidencia de estos trastornos en la población mexicana, sobre todo en jóvenes entre 18 y 29 años, decidieron hacer uso de sus conocimientos en biotecnología y buscar una solución que facilitará su tratamiento.

Así surgió la idea de modificar lactobacilos con ingeniería genética y biología sintética para que identifiquen los niveles de estrés de una persona y actúen para combatirlo.

Ana Cecilia Luque, estudiante de ingeniería en biotecnología, detalló que para combatir estas enfermedades se requiere medicamentos que pueden causar efectos secundarios como náuseas, mareos, insomnio o hasta disfunción sexual, razón por la cual muchos pacientes los abandonan, en promedio entre 25 y 44% durante los primeros tres meses. La propuesta de Lactobachill es evitar esto de forma amigable.

“Ofrecemos una propuesta auxiliar a esos tratamientos, que ayuda a inhibir los efectos secundarios e incluso prevenirlos”, indicó.

Mariano del Toro, comentó que cuando no se trata la depresión, puede conducir al suicidio, la segunda causa de muerte en los jóvenes, por lo que esta opción puede ser de gran ayuda, además de que no involucra ningún medicamento.

Cuando el lactobacilo ingresa al organismo, libera una molécula terapéutica que bloquea una línea de señalización que es la desencadenante de la inflamación crónica, que está relacionada con la depresión. No remplaza a los fármacos.

La molécula es una que se encuentra en el cuerpo, pero que cuando se padece depresión se reduce su cantidad. Para actuar, sólo “secuestra otro tipo de moléculas que causan el estrés”.

Además de ofrecer la solución, el equipo lleva a cabo campañas de concientización, información y debates sobre las enfermedades para que se dejen a un lado los estigmas y estereotipos.

El equipo se conforma de 13 estudiantes y dos profesores, quienes obtuvieron medalla de bronce en el International Genetically Engineered Machine Competition (iGEM) en Boston, Estados Unidos; y recientemente fueron reconocidos con el Premio Rómulo Garza del Tec de Monterrey que se otorga a estudiantes con proyectos de investigación e innovación, cuyo valor es de 50,000 pesos, monto que usarán para seguir mejorando el proyecto.

Los jóvenes estiman que en cuatro o cinco años el producto se podrá comercializar y buscan agregarlo a alimentos como yogurt, gelatinas o incluso chocolates.

Avocardio y Avosafe

Otro de los proyectos en pro de la salud es Avocardio y Avosafe, el cual utiliza extractos del hueso del aguacate para prevenir y tratar enfermedades cardiovasculares y proteger los alimentos que requieren conservadores.

Carmen Hernández, investigadora del Tec de Monterrey y líder del proyecto, indicó que comenzaron a estudiar las propiedades del aguacate hace nueve años, cuando tenían la misión de darle un uso a los huesos del aguacate. Tras un estudio de laboratorio, descubrieron que éste contenía acetogeninas, que ayudan en el tratamiento de cáncer y padecimientos cardiovasculares.

“Vimos que los extractos de acetogeninas eran similares a otros lípidos que tenían efectos similares a la aspirina, lo que reduciría la causa de muerte número uno en el mundo: las enfermedades cardiovasculares”, dijo Hernández.

Así, diseñaron dos productos: Avocardio, ingrediente que puede agregarse a alimentos o suplementos como alternativa natural para prevenir enfermedades cardiovasculares; y Avosafe, un conservador natural más efectivo y seguro que incluso puede prevenir cáncer.

“Es una estrategia natural que remplaza algo sintético para cuidar la salud de las personas”, resaltó.

Hasta el momento se han acercado diversas empresas para conocer más sobre la propuesta, pero Hernández consideró que aún requieren más tiempo para continuar la investigación, en promedio un año o dos.

El objetivo final es que se use el producto en los alimentos como carnes y lácteos, y sustituya con conservadores que podrían representar un riesgo para la salud.

Por ahora, el Tec de Monterrey tiene en lista 30 proyectos para salir a la sociedad, de los cuales, el de Hernández se encuentra entre los tres primeros.

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CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario