6 políticas para crear entornos laborales libres de discriminación

Las empresas diversas tienen mejor productividad y crecimiento. Foto: Especial

Crear espacios de trabajo libres de discriminación, donde se favorezca la inclusión de todas las personas sin importar su género, edad, etnia o gustos personales, son prioridades presentes en todas las agendas de las empresas, pues se ha demostrado que tener equipos diversos genera mejores resultados para las organizaciones.

De acuerdo con diferentes estudios, como el realizado por Richard Warr, cuando una empresa no tiene políticas inclusivas y que combatan la discriminación, los resultados en productividad o innovación serían inferiores, a quienes sí trabajan en ello. Además el bienestar laboral se incrementará en mayor medida, lo que a su vez aumentará el compromiso con la organización.

Sin embargo, en el mundo y sobre todo en el ámbito laboral, aún prevalece la discriminación y muestra de ello es que 65% de los profesionistas ha declarado sufrir algún tipo de discriminación en el trabajo, principalmente por la edad (52%), apariencia física (52 %), imagen personal (53 %), orientación sexual (32 %), discapacidad (27 %) y género (25 %), revela el Instituto de Políticas Públicas en Derechos Humanos.

Por ello, es importante que las empresas enfoquen sus esfuerzos en crear políticas que permitan crean un entorno laboral libre de discriminación, pero ¿cómo? Para esto, AT&T comparte ochos iniciativas, las cuales son:

Política de diversidad e inclusión

Es vital que se tenga este principio, ya que permitirá la bienvenida de talento excepcional sin que importe su género, orientación sexual, identidad, discapacidad, estado civil, condición escolar o de salud, etc.

Este punto comienza con la publicación de vacantes, donde se indique que las diferencia son importa y se establezca que la organización es libre de estereotipos.

Política de acoso laboral, sexual y discriminación

Toda organización, debe contar con políticas de acción para prevenir y combatir el acosos en sus diferentes modalidades.

Todas las personas que forman parte de la organización deben sentirse seguras, en un entorno que las respete sin importar sus puestos o algún otro aspecto, y que en caso de que ocurra un percance, sepan que serán atendidos oportunamente y con respeto.

Otro aspecto que se debe incluir es la política de no discriminación cuando una colaboradora decide ser mamá, ya que en muchas empresas, esto es detonante de despido, desventaja en crecimiento y en participación de las de la empresa. Para ello, se deben implementar esquemas de trabajo flexibles para todos los colaboradores.

Política de knclusión de la comunidad LGBT+

El objetivo de esta cultura es crear una cultura de respeto e inclusión que fomente la motivación, comunicación, relaciones laborales, igualdad de oportunidades y trato justo al personal LGBT+.

En este sentido, se pueden sumar a los círculos de orgullo pride y hacer de esta política algo real y no solo una estrategia de marketing.

Council de diversidad

Para generar la inclusión, se debe comenzar con la participación de los presidentes, vicepresidentes y todos los altos mandos, pues como directivos, deben involucrarse y poner el ejemplo de acción.

Asimismo, es pertinente crear un consejo que involucre a personas de todos los mandos para tomar mejores decisiones respecto a la inclusión.

Política de reclutamiento

Como mencionamos antes, las empresas deben implementar sus políticas desde el proceso de reclutamiento, al anunciar sus vacantes y para ello, hay que comenzar con la valoración de CVs sin prejuicios, en donde el reclutador solo se enfoque en las habilidades y conocimientos de las personas sin ver si es hombre o mujer, sus características físicas o su edad.

De igual manera, hay que tener capacitaciones constantes sobre diversidad, temas de acoso laboral, lenguaje incluyente, edadismo, capacitismo, entre otros

Política de igualdad de salario

Finalmente, una de las políticas que deben imperar en la organicen es la igualad de salarios entre hombres y mujeres con el mismo puesto.

De acuerdo con datos del Instituto Mexicano para la Competitividad, en México por cada 100 pesos que recibe un hombre en promedio por su trabajo al mes, una mujer recibe 87.

CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario